"La caricatura del analista eternamente silencioso, que deja que el análisis se despliegue según la voluntad de la palabra, es una mala posición; es una caricatura errónea de nuestro trabajo de analistas. Lo que quisiera demostrar este año es que los analistas trabajamos activamente, que trabajamos de otro modo que el dejar, simplemente, que la palabra actúe".
(Bueno, hubieran avisado, che).
El otro día, ordenando la biblioteca, encontré una publicación de psicoanálisis en la que participé escribiendo cuando recién comenzaba mi práctica.
J.D.Nasio, Cómo trabaja un pisicoanalista, 1996.
(Bueno, hubieran avisado, che).
El otro día, ordenando la biblioteca, encontré una publicación de psicoanálisis en la que participé escribiendo cuando recién comenzaba mi práctica.